La proliferación de la basura no sólo es la consecuencia del aumento de la población sino también de la falta de educación de la gente para desechar elementos, especialmente papeles y envoltorios de todo tipo. Hoy en día es común ver a los automovilistas que tiran un envase vacío de cigarrillos o el envoltorio de una golosina en medio de la calle. Tan sólo bajan el vidrio de la ventanilla y afuera!
La imagen se repite cada día y si los mayores no dan el ejemplo, difícilmente los niños adquieran la sana costumbre de desechar los papeles en un espacio especial.
Eso es una muestra de falta de cultura que seguramente viene de la casa o de la escuela. Pocos se preocupan por hacer docencia en este sentido y tal vez es hora que todos asumamos el compromiso y comencemos a dar el ejemplo.
Seguro costará tiempo pero, al cabo de un plazo prudencial podremos disfrutar los resultados.
No arrojemos papeles en la vía pública. Es una propuesta de Agenda en pos de un futuro mejor. ¡Lo ponemos en práctica?.
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